El nuevo vehículo eléctrico de Bentley no ruge.
Toca una línea de batería.
El Torcal reemplaza la tradicional banda sonora del V8 con un arreglo orquestal diseñado para imitar el alma de un motor de combustión.
No es un zumbido sintetizado.
Silbido del motor no amplificado.
Este es el enfoque.
Bentley estudió su propia historia. Observaron motores sobrealimentados de principios de la década de 1930. Escucharon la leyenda del 6,75 litros. Analizaron el W12. El objetivo no era la imitación, afirman. Se trataba de preservar una “experiencia inmersiva y emocional” cuando pisas el acelerador.
El ritmo importa más que el tono mecánico.
Eso es lo que encontraron en el estudio.
Pusieron un V8 debajo de los micrófonos y lo compararon con un baterista en vivo.
Aparecieron sorprendentes similitudes. Energía. Cadencia. Impacto.
Los motores reales tampoco son perfectamente uniformes.
Esas ligeras imperfecciones le dan un toque humano.
Entonces el Torcal obtiene la ‘Sinfonía dinámica de Bentley’.
Principalmente batería.
Golpeando como un bloque de motor pesado.
Con viola y bajo agregados para ese trasfondo emotivo.
Te responde. Acelera, el ritmo se acelera. Costa, se ralentiza.
¿Suena pretencioso? Tal vez.
¿Importa si sientes algo cuando aumenta la velocidad?
El Torcal llega a finales de septiembre. 23. Londres.
Es la versión de prueba final del concepto EXP 15 del año pasado.
Es grande. Cinco metros de SUV sentados debajo del Bentayga.
El nombre de una formación de piedra caliza en España, El Torcal de Antequera.
La palabra proviene del latín torquere – torcer.
Misma raíz que el torque.
Adecuado, ¿no?
El diseño mantiene las líneas atrevidas del concepto. Rejilla iluminada. LED verticales en la parte delantera. Un “escudo de prestigio” trasero inspirado en portaequipajes antiguos.
Es distinto.
Bentley cree que es necesario llenar el silencio.
No sólo con el ruido.
Pero con sentimiento.

























