El aceite de motor no es sólo una cosa. Es un cóctel químico. Tienes aceite base y aditivos trabajando en conjunto. El petróleo convencional proviene del crudo. Las refinerías lo procesan intensamente hasta que alcanza la viscosidad adecuada. ¿Las heces? ¿Las cosas más gruesas? Eso es para asfalto o alquitrán para techos, no para su motor.
Los aditivos hacen el trabajo pesado. Impiden que el aceite se descomponga con el calor. Matan el óxido y la corrosión. Mantienen los lodos a raya. Lo más importante es que crean una película protectora sobre las piezas metálicas. Sin esa película, el desgaste ocurre rápidamente. También ajustan los caudales para satisfacer las demandas del motor.
Elegir el tipo de aceite correcto
Mira la etiqueta. Míralo de verdad.
Necesitas saber si tu auto usa un aceite tipo S o un aceite tipo C. Los tipos S son para motores de gasolina. Los tipos C son estrictamente para diésel. Si hace esto mal, se buscará problemas.
Luego está la viscosidad. Es sólo una palabra elegante para referirse al grosor. El aceite de alta viscosidad es espeso. Se mueve lento. El aceite de baja viscosidad es fino. Fluye como el agua. Su motor necesita el equilibrio adecuado. Demasiado espeso en invierno y el motor de arranque tiene problemas. Demasiado fino en verano y las piezas metálicas se muelen.
Cómo funcionan realmente las clasificaciones de viscosidad
Las temperaturas lo cambian todo. A medida que el motor se calienta, el aceite se adelgaza. Las propiedades lubricantes cambian con el calor.
Tome una botella de 5W-30. La “W” significa invierno. Ese primer número (5) te dice cómo fluye en el frío. El segundo número (30) le indica cómo fluye a la temperatura de funcionamiento. Los fabricantes añaden polímeros para cerrar esta brecha. Estos polímeros se expanden y contraen. Mantienen el aceite estable en un rango más amplio.
Pero ¿y si el frío es brutal?
Aceite sintético versus rendimiento convencional
Aquí es donde los sintéticos ganan su precio. Manejan extremos que el petróleo convencional no puede alcanzar.
Geles oleosos convencionales. Se congela. A -62 grados Fahrenheit (-52,2 Celsius), un sintético 0W-30 todavía fluye suavemente. Pruébelo con aceite convencional y obtendrá un bloque de grasa. No existe un equivalente convencional. Ninguno.
Esto no fue fácil. Los científicos pasaron años modificando mezclas. Tuvieron que diseñar moléculas que no se descompusieran. ¿El resultado? Nuevas categorías de petróleo. Diferentes formulaciones para diferentes pesadillas.
¿Qué aceite es realmente mejor para su clima específico y el desgaste del motor? La respuesta no siempre es “sintética”.

























