El mercado de automóviles usados está desafiando las tendencias de depreciación típicas de ciertos modelos de alto rendimiento, lo que hace que comprar ahora sea potencialmente más económico que esperar. Si bien la mayoría de los vehículos pierden valor rápidamente, varios autos muy buscados mantienen –o incluso aumentan– sus precios debido a una confluencia de factores, que incluyen tiradas de producción limitadas, cambios de modelo inminentes y una fuerte demanda.
Porsche 718: una apuesta segura en un mercado cambiante
Los Porsche 718 Boxster y Cayman, especialmente los equipados con el motor bóxer de seis cilindros y 4,0 litros, se muestran notablemente resistentes en los clasificados. A diferencia de muchos automóviles que se deprecian constantemente, estos modelos mantienen su valor debido a la anticipación de un próximo cambio eléctrico en la línea de Porsche. Esto significa que la demanda de la generación actual sigue siendo alta, ya que los compradores buscan conseguir una versión con motor de gasolina antes de que escaseen. Los precios inflados de los Spyders y RS se han normalizado, pero aún cotizan a precios casi nuevos, mientras que incluso los modelos 4.0 GTS conservan un valor sólido.
Audi RS 6: la parada de producción impulsa la demanda
El Audi RS 6 de última generación C8 es otro ejemplo de un automóvil que se opone a la tendencia de depreciación. Con la producción recientemente detenida y un sucesor híbrido enchufable en el horizonte, los precios se han congelado efectivamente. Los ejemplares bien mantenidos aún pueden alcanzar precios cercanos a su valor minorista original, y los modelos Performance posteriores superan las £ 100 000. Esta estabilidad está impulsada por la comprensión de que la próxima iteración probablemente tendrá un costo mayor.
Honda Civic Type R: la demanda supera a la oferta
Incluso el Honda Civic Type R, que se lanzó con un precio superior significativo respecto a su predecesor, está demostrando ser una inversión sólida. Las variantes del FL5 se cotizan a menos de un 10% por debajo de sus nuevos valores, y algunos autos en stock incluso se venden al precio de lista o por encima. Esto sugiere una fuerte demanda que no está siendo satisfecha por la oferta actual.
La perspectiva de costos a largo plazo
La sorprendente realidad es que comprar un automóvil de alto rendimiento con un fuerte valor de reventa puede, a largo plazo, resultar más barato que comprar un vehículo que se deprecia más. Si bien la inversión inicial es mayor, el valor retenido compensa los costos de funcionamiento y las pérdidas por depreciación. Por ejemplo, un Audi A6 Avant puede ofrecer un descuento por adelantado, pero perderá una parte sustancial de su valor dentro de tres años. Por otro lado, un automóvil de alto rendimiento puede mantener mejor su valor, lo que resulta en un costo general de propiedad más bajo.
“Invertir en un automóvil que conserve su valor no se trata sólo de pasión; se trata de tomar una decisión financieramente sólida”.
Las condiciones actuales del mercado favorecen a los compradores dispuestos a gastar más por adelantado en modelos de producción limitada y alta demanda. Al seleccionar cuidadosamente un automóvil con valor de reventa comprobado, puede evitar la pronunciada curva de depreciación y, en última instancia, ahorrar dinero a largo plazo.
