Toyota enfrenta crecientes demandas por transmisión de ocho velocidades defectuosa

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Toyota está ahora envuelta en tres demandas colectivas federales que alegan fallas generalizadas en su transmisión automática de ocho velocidades UA80. La presión legal se está intensificando a medida que los informes de fallas prematuras en la caja de cambios se extienden por múltiples jurisdicciones de EE. UU. Los propietarios afirman que las transmisiones son propensas a sufrir defectos críticos, lo que provoca un comportamiento impredecible del vehículo, reparaciones costosas y una disminución del valor de reventa.

Alegaciones principales: defectos mecánicos y de software

Las demandas se centran en dos fallas principales en la transmisión UA80. El primero es mecánico: la acumulación excesiva de calor dentro de la caja de cambios acelera el desgaste y degrada el líquido de la transmisión, reduciendo su vida útil. El segundo está relacionado con el software: la programación defectuosa provoca cambios ascendentes prematuros y el acoplamiento del embrague del convertidor de par, lo que ejerce una presión indebida sobre los componentes internos.

Los demandantes alegan que Toyota conocía estos problemas durante las pruebas de durabilidad de preproducción, pero procedió con la instalación de todos modos, priorizando la eficiencia del combustible sobre la confiabilidad a largo plazo. Los documentos judiciales sugieren que Toyota incluso implementó actualizaciones de software que exacerbaron el problema para cumplir con los objetivos de economía de combustible, al mismo tiempo que negaba reclamos de garantía una vez que los vehículos excedían los umbrales de kilometraje.

Experiencias de propietarios: fallas inesperadas y altos costos de reparación

James LaBoutheller, propietario de un Toyota Camry XSE 2020, ejemplifica el problema. Después de escuchar ruidos anormales, un concesionario Toyota confirmó que era necesario reemplazar su transmisión. Si bien Toyota proporcionó una nueva unidad, la empresa se negó a cubrir los costos de instalación, dejando a LaBoutheller con un billete de varios miles de dólares.

Otro demandante, Neil Pallaya, experimentó una falla total en la transmisión de su Toyota Highlander 2020 a 67,000 millas. El concesionario cotizó más de $7,400 por un reemplazo, que según Pallaya es igualmente defectuoso. Estos casos resaltan un patrón de propietarios que enfrentan fallas inesperadas fuera de la cobertura de la garantía, a pesar de la evidencia que sugiere un defecto de diseño sistémico.

Modelos afectados y acciones legales

Las demandas cubren una amplia gama de modelos Toyota y Lexus, incluido el Highlander 2017, el actual Lexus TX 350 y varios otros vehículos equipados con la transmisión UA80. LaBoutheller busca representar a una clase nacional de propietarios y arrendatarios afectados, exigiendo un juicio con jurado y daños financieros.

Los demandantes argumentan que Toyota ignoró años de señales de advertencia, incluidos datos internos, quejas de clientes y presentaciones de seguridad del gobierno que documentan fallas tempranas en la transmisión.

La creciente presión legal plantea serias dudas sobre el control de calidad y la transparencia de Toyota con respecto a este defecto mecánico generalizado. Las implicaciones a largo plazo para la reputación y las ventas futuras del fabricante de automóviles aún están por verse.