Los propios datos de National Highways revelan que la mayoría de los proyectos de “autopistas inteligentes” no están logrando los beneficios prometidos, lo que plantea serias dudas sobre la eficacia de estos controvertidos planes. Una revisión reciente muestra que de 16 proyectos evaluados, sólo tres están en camino de cumplir las expectativas iniciales de relación calidad-precio. El resto se queda corto o se proyecta que superará sus presupuestos, lo que significa que los contribuyentes están pagando la factura de las carreteras que no funcionan como se esperaba.
La promesa y la realidad
Las autopistas inteligentes se introdujeron como una alternativa más económica a los proyectos de ampliación tradicionales. La idea era simple: convertir el arcén en un carril adicional utilizando pórticos elevados para controlar la velocidad y los cierres. El objetivo era aliviar la congestión sin los enormes costos del hormigón y la adquisición de terrenos.
Sin embargo, la realidad ha estado lejos de ser ideal. Si bien National Highways insiste en que estas carreteras son “en general…nuestras carreteras más seguras”, los datos cuentan una historia diferente. La AA señala la M3 entre las salidas 2 y 4a, donde las lesiones mortales y graves aumentaron en casi un tercio después de la conversión a autopista inteligente. Se observaron picos similares de colisiones en otras rutas, a pesar de las afirmaciones de mayor seguridad.
¿Un desperdicio catastrófico?
Edmund King, presidente de la AA, llama sin rodeos al programa de autopistas inteligentes una “pérdida catastrófica de tiempo, dinero y esfuerzo”. Los planes no sólo no han logrado aliviar la congestión en muchos casos sino que también han hecho que las carreteras sean menos seguras. Este fracaso tiene un alto costo: miles de millones de libras gastadas en un sistema que muchos ahora creen que tenía fallas fundamentales.
¿Qué pasa ahora?
El gobierno anterior de Rishi Sunak detuvo todos los nuevos proyectos de autopistas inteligentes en 2023, lo que indica una pérdida de confianza en el sistema. Si bien desde entonces se han realizado algunas mejoras, la AA sostiene que la solución más eficaz sigue siendo la ampliación tradicional de las autopistas. Mantener arcenes y agregar tecnología de seguridad ha demostrado ser más confiable que el enfoque de circulación en todos los carriles.
“Las autopistas que se han ampliado, se ha mantenido el arcén y se ha añadido tecnología de seguridad han demostrado ser las más exitosas. Hemos estado pidiendo esta norma durante mucho tiempo e instamos a cualquier gobierno que busque mejorar las autopistas a utilizar este estilo como modelo”. — Edmund King, presidente de AA
Los datos son claros: el experimento de las autopistas inteligentes ha fracasado en gran medida. La atención debe centrarse en métodos probados de mejora de las autopistas en lugar de continuar por un camino que ha aportado poco valor y, en algunos casos, ha aumentado el peligro.
