Nissan ha logrado una eficiencia térmica del 42% en su último motor de combustión e-Power, una mejora significativa con respecto a los motores convencionales que normalmente funcionan en el rango del 30-40%. Este avance demuestra que los motores de combustión interna todavía tienen margen de desarrollo, incluso cuando la industria automotriz avanza hacia los vehículos eléctricos. La principal innovación radica en cómo se utiliza el motor: no para impulsar directamente las ruedas, sino para generar electricidad para un motor eléctrico.
El sistema e-Power: un enfoque híbrido en serie
El sistema e-Power de Nissan, introducido por primera vez en 2016 y ahora en su tercera generación, es un híbrido de serie. Esto significa que el motor de gasolina de 1,5 litros actúa únicamente como generador, cargando una batería que luego alimenta el motor eléctrico que mueve las ruedas. Esta configuración permite que el motor funcione a su velocidad más eficiente sin las demandas fluctuantes de una transmisión convencional.
El Qashqai es el primer vehículo que utiliza esta última versión de e-Power, y su producción comenzó en el Reino Unido el año pasado. El sistema puede incluso puentear la batería a altas velocidades, alimentando energía directamente al motor mientras se recarga simultáneamente.
Por qué es importante la eficiencia: la debilidad del motor de combustión
Los motores de combustión tradicionales desperdician una cantidad sustancial de energía en forma de calor. Sólo una fracción de la energía del combustible se convierte en potencia mecánica útil. Si bien los motores modernos han mejorado y han alcanzado una eficiencia superior al 30%, la limitación fundamental persiste. El enfoque de Nissan evita esto optimizando el motor para un único propósito: generar electricidad, en lugar de impulsar directamente el vehículo.
Este cambio desbloquea un tipo diferente de optimización, donde el motor puede permanecer dentro de sus parámetros operativos ideales con más frecuencia.
La estrategia de combustión de STARC y la tecnología de pulverización en frío
La eficiencia del 42% de Nissan se logra mediante una combinación de tecnologías. La estrategia de combustión STARC (Concepto de canal de ignición fuerte y apropiadamente robusto) se centra en maximizar la eficiencia de combustión de la mezcla de aire y combustible. Esto implica crear un fuerte efecto de caída cuando el aire ingresa a los cilindros y refinar el tiempo de encendido para una combustión óptima.
Un componente fundamental es la tecnología de pulverización en frío, que elimina los tradicionales insertos de asiento de válvula en la culata. Estos insertos comprometen el flujo de aire, pero el nuevo método rocía material endurecido directamente sobre la culata, lo que permite aperturas de válvulas más aerodinámicas.
Turbocompresión y relación de compresión: equilibrio entre potencia y eficiencia
Nissan también implementó un turbocompresor inusualmente grande para minimizar las pérdidas de bombeo y utiliza una alta relación de compresión de 13:1. Estos ajustes equilibran la eficiencia térmica con una alta potencia de salida, asegurando que el motor ofrezca rendimiento y economía.
El resultado es un sistema de propulsión que aprovecha eficazmente los puntos fuertes del motor de combustión y al mismo tiempo mitiga sus debilidades.
El sistema e-Power representa un paso pragmático hacia el desarrollo de motores, demostrando que incluso las tecnologías establecidas pueden reinventarse para mejorar la eficiencia y el rendimiento.
Esta innovación sugiere que los motores de combustión pueden seguir siendo viables durante más tiempo del previsto, especialmente a medida que las tecnologías híbridas continúan evolucionando.

























