Una pieza poco común de la historia del automóvil está a punto de llegar a la subasta: un Bugatti EB 112, un sedán de lujo de cuatro puertas que representa uno de los mayores momentos hipotéticos en la historia de los superdeportivos. Se espera que este ejemplar específico, que ha recorrido sólo 241 millas desde su creación, alcance entre 1,75 millones y 2,3 millones de dólares en una próxima subasta de RM Sotheby’s en Mónaco.
Una visión interrumpida por la quiebra
El EB 112 nació durante una era turbulenta para la marca Bugatti. A finales de la década de 1980, bajo el liderazgo de Romano Artioli, Bugatti experimentó un renacimiento italiano. El objetivo era ir más allá de los superdeportivos de nicho y establecer la marca como líder en sedanes de lujo de alta gama, inspirándose estéticamente en los legendarios modelos Bugatti de la década de 1930.
Diseñado por el renombrado Giorgetto Giugiaro, el EB 112 pretendía ser el buque insignia de esta nueva era. Sin embargo, el momento fue trágico para la empresa. Poco después de que se presentara el concepto en 1993, Bugatti quebró. El proyecto fue abandonado, dejando tres carcasas sin terminar que eventualmente se convertirían en legendarias piezas de colección.
De prototipos inacabados a íconos listos para la carretera
La supervivencia de la EB 112 se debe a la intervención de Gildo Pallanca Pastor. Tras el colapso de la empresa, Pastor adquirió las tres unidades inacabadas y encargó a su empresa, el Monaco Racing Team, completarlas.
Si bien el plan original incluía un prototipo manejable y dos modelos de diseño estáticos, el equipo de Pastor transformó con éxito los tres en vehículos totalmente aptos para circular. Esta unidad en particular estuvo en manos de Pastor hasta su fallecimiento en 2015 y desde entonces sigue siendo una reliquia prístina y de bajo kilometraje.
Ingeniería y rendimiento: el motor V12
A diferencia del EB 110 con cuatro turbocompresores, el EB 112 optó por una filosofía mecánica diferente. Cuenta con un motor V12 de 6.0 litros de aspiración natural, que brinda una experiencia de lujo más tradicional y de altas revoluciones.
Las especificaciones técnicas clave incluyen:
– Chasis: Fibra de carbono (compartido con la EB 110).
– Tren motriz: Tracción total con una división de torque de 38:62.
– Transmisión: Manual de seis velocidades.
– Potencia estimada: Aproximadamente 456 hp y 590 Nm de torque.
– Rendimiento: Un tiempo proyectado de 0 a 62 mph (100 km/h) de 4,3 segundos y una velocidad máxima de 186 mph (300 km/h).
Lujo a medida y detalles exclusivos
El interior refleja el máximo lujo de la época, con cuero negro de alta gama y detalles de metal moleteado en todo el tablero y los paneles de las puertas. Como un cuatro asientos dedicado, la cabina incluye detalles bien pensados de la época, como una pequeña unidad de TV colocada para los pasajeros de la segunda fila.
Fiel a la atención al detalle de la marca, este automóvil específico está acompañado de recuerdos únicos, que incluyen:
– Equipaje a medida diseñado específicamente para el vehículo.
– Un paraguas personalizado inspirado en la famosa escultura de elefante de Rembrandt Bugatti.
Por qué esto es importante
El EB 112 es más que un simple coche; es un artefacto rodante de un sueño industrial fallido. En el mundo del automóvil, los proyectos “perdidos” a menudo adquieren un valor enorme porque representan una dirección única que una marca podría haber tomado. Si Bugatti hubiera sobrevivido en la década de 1990, el EB 112 podría haber allanado el camino para los grandes turismos de lujo modernos que vemos hoy.
Esta subasta ofrece una oportunidad única de poseer una pieza de una línea temporal “perdida”: un vehículo que existe sólo porque un coleccionista se negó a dejar morir un diseño brillante en una empresa en quiebra.


























