Casi 12.000 vehículos eléctricos Jeep Wagoneer S están siendo retirados del mercado en los Estados Unidos debido a un defecto que podría provocar que las cubiertas de las bisagras de la puerta levadiza se caigan mientras se conduce. El problema, que afecta a los modelos fabricados entre el 21 de marzo de 2024 y el 24 de julio de 2025, se identificó después de acumular reclamos de garantía e informes de campo.
El problema: un ajuste holgado
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) recuerda que las cubiertas de las bisagras pueden no fijarse correctamente debido a tolerancias de diseño insuficientes. Esto significa que pueden desprenderse a mitad de camino, creando un peligro en la carretera para los vehículos que los siguen. Los propietarios pueden notar el problema por primera vez a través de sonidos de traqueteo o cubiertas visiblemente desalineadas.
Cómo se enteró Jeep
La investigación interna de Stellantis comenzó el 8 de enero e involucró a los equipos de Seguridad Técnica, Ingeniería y Fabricación. La investigación se centró en datos de producción y revisiones de diseño para determinar la causa raíz del defecto. Hasta el 18 de febrero, Jeep ya había registrado dos casos de asistencia al cliente, diecisiete reclamaciones de garantía y treinta y dos informes de campo relacionados con cubiertas de bisagras defectuosas.
Escala del retiro
El retiro del mercado cubre aproximadamente el 6,7% de los vehículos afectados, es decir, 11.767 Wagoneer S EV. El componente defectuoso es suministrado por Magna International. Jeep comenzará a notificar a los propietarios el 1 de mayo, indicándoles que visiten los concesionarios para su inspección. Los distribuidores repararán o reemplazarán las cubiertas de las bisagras con una versión actualizada diseñada para permanecer segura.
Por qué esto es importante: El retiro del mercado destaca los desafíos que implica lanzar nuevos modelos de vehículos eléctricos al mercado rápidamente. Incluso los fabricantes de automóviles establecidos pueden tener dificultades con el control de calidad durante los rápidos aumentos de la producción. Una pieza que se cae como ésta no es sólo un inconveniente; es un riesgo para la seguridad. El incidente subraya la importancia de realizar pruebas sólidas y una supervisión de la cadena de suministro.
