Más de 7200 hatchbacks de alto rendimiento Hyundai i30 N en Australia están siendo retirados del mercado debido a un defecto peligroso que puede causar calada repentina del motor y pérdida de potencia durante la conducción. El problema, confirmado por Hyundai Australia, se debe a un defecto de fabricación en la válvula de control de combustible de la bomba de combustible de alta presión.
El problema: falla de la bomba de combustible
El defecto permite que entre demasiado combustible en la bomba, lo que podría provocar que falle inesperadamente. Esto no es sólo un inconveniente; representa un riesgo grave para la seguridad, ya que un motor calado a gran velocidad podría provocar accidentes, lesiones o incluso la muerte.
Los vehículos afectados fueron fabricados entre 2017 y 2022. Los propietarios pueden verificar si su automóvil está afectado consultando la lista de Números de identificación del vehículo (VIN) disponible [aquí] (enlace a la lista de VIN).
Lo que los propietarios deben hacer
Hyundai insta a todos los propietarios de modelos i30 N afectados a programar una inspección y reemplazo gratuitos del impulsor de la bomba de combustible en un concesionario Hyundai autorizado. La reparación está totalmente cubierta por el programa de retirada.
Los clientes que tengan preguntas pueden comunicarse directamente con Atención al cliente de Hyundai al 1800 186 306.
Este retiro del mercado resalta la importancia de que los fabricantes asuman la responsabilidad por las fallas de los componentes, incluso en vehículos de alto rendimiento donde las expectativas del conductor son altas. Una pérdida repentina de potencia en un automóvil de alto rendimiento es particularmente peligrosa, y la rápida acción de Hyundai para abordar el problema es crucial para prevenir accidentes.
