El Hyundai i20 ha evolucionado hasta convertirse en un supermini completo, que equilibra el estilo moderno con un enfoque en la usabilidad. La actual tercera generación representa un cambio hacia diseños más audaces para Hyundai, pero sigue estando más sólida que algunos de los modelos más experimentales de la marca, como el Kona o el Ioniq EV.
Especificaciones principales y diseño
Con 4,04 metros de largo, el i20 encaja perfectamente en el segmento de los supermini modernos. Utiliza un diseño convencional de tracción delantera con una suspensión trasera con barra de torsión, una configuración que prioriza la simplicidad y la rentabilidad. El último lavado de cara (2024 en adelante) ha simplificado las opciones de motor, eliminando el sistema híbrido suave disponible en modelos anteriores en algunos mercados, dejando un motor de tres cilindros y 1.0 litros como opción estándar. Una ligera reducción de potencia a 89 CV para muchas versiones en 2026 no resta valor significativamente a la experiencia de conducción.
Interior y tecnología
La cabina del i20 es sorprendentemente espaciosa para su clase. Hyundai ha integrado un grupo de instrumentos totalmente digital con un sistema de información y entretenimiento con pantalla táctil de 10,3 pulgadas, aunque los modelos anteriores tenían configuraciones más básicas. El interior prioriza la función sobre el estilo: los controles físicos siguen siendo abundantes, lo que garantiza la facilidad de uso. El coche destaca por su anchura, lo que lo hace cómodo incluso para pasajeros más grandes, y el espacio del maletero (352 litros) es competitivo.
Experiencia de conducción
El i20 ofrece una experiencia de conducción equilibrada, aunque sencilla. Si bien no es un hatch orientado al rendimiento, el motor actualizado ofrece una sensación de mayor respuesta que las iteraciones anteriores. Lo más destacado es la transmisión manual de seis velocidades, que proporciona cambios precisos. El manejo es competente pero no atractivo, con una configuración de suspensión que prioriza la comodidad sobre la agilidad absoluta. La marcha puede resultar entrecortada sobre superficies rugosas, pero sigue siendo aceptable para la conducción diaria.
Practicidad y Refinamiento
Hyundai se ha centrado en la durabilidad de los materiales interiores del i20. Los plásticos son resistentes y resisten bien las marcas. El aislamiento acústico es adecuado para entornos urbanos, aunque no igualará el refinamiento de los vehículos más grandes. La visibilidad es buena, típica de la clase supermini.
El i20 es un supermini completo que no destaca en ningún área en particular, pero ofrece consistentemente practicidad, usabilidad y valor.
El Hyundai i20 es una opción sensata para los compradores que buscan un supermini confiable y asequible. Logra un buen equilibrio entre características, comodidad y rendimiento, lo que lo convierte en una opción competitiva en un segmento abarrotado.

























